miércoles, 4 de noviembre de 2020

Y VAN 15 AÑOS JUNTOS

 



-¿Para qué escribes, papá, si nadie te lee? - eso me preguntó Lidia refiriéndose a los relatos breves. Sinceramente, la pregunta, en ese momento, me dolió.
- ¡Otros juegan al Candy! - le contesté sin pararme a pensar.

Al día siguiente, la pregunta todavía seguía dando vueltas en mi cabeza buscando una respuesta racional.
En lo relativo a las historias breves, hay varios motivos. El primero es tomármelo como un reto, practicar a base de escribir nuevas historias e intentar mejorar. Ese relato que lees en menos de cuatro minutos, en ocasiones, me lleva muchas horas realizarlo. Es necesario buscar información incluso para los detalles más insignificantes. Todos los lugares que aparecen son reales, es necesario repasar biografías y cuadrar fechas; toda una serie de requisitos para hacer la historia lo más real posible. Una vez escrito, requiere pequeños ajustes, corregir formas verbales, eliminar adverbios, modificar la situación de las comas, todo ello, para conseguir una lectura fluida y mantener el interés en todo momento. Aún así, siempre son mejorables.

En cuanto a la segunda parte de la pregunta (la que me dolió), sólo decir que escribo por el placer de hacerlo, sabiendo que muy pocas personas lo leerán. Un simple "me gusta" o un pequeño comentario, siempre es más importante por saber que alguien lo ha leído que por valorar lo escrito.

Lo dicho... ¡como jugar al Candy!


<<<<<>>>>>

Actualización 04.11.2020


Efectivamente, quince años más viejo y sigo opinando lo mismo. A lo largo de este tiempo han aparecido otros medios en los que es más sencillo escribir y más fácil publicar. Ahora escribo desde Wattpad por la facilidad de acceder a todos mis relatos desde cualquier lugar y en cualquier momento. 

En cuanto al número de lectores, prefiero calidad a cantidad. A veces, es preferible un comentario del tipo: "yo cambiaría esto...", porque esa persona demuestra que ha puesto interés en la lectura y no se ha limitado solo a ojear.

Por otra parte, están esos pensamientos inconexos, esos post que provienen la mayoría de las veces de reacciones a noticias hirientes o situaciones personales que hacen que me lance a escribir con más fluidez. 

Hoy en día, Lidia conoce la respuesta a esa primera pregunta e inicia una andadura que, al menos, ya le ha llevado más lejos que a su padre.

-¿Para qué escribes, papá?

Está claro que para que me leáis vosotros. Muchas gracias por pasar por aquí.

¡Vamos a por otros cinco años mas!



<<<<<>>>>>

Actualización 04.11.2015


Un día como hoy de hace diez años empecé esta andadura, probablemente pensando que no tendría más continuidad que la propia experiencia de aprender a usar un nuevo medio de comunicación y luego quedaría, como otras muchas cosas, en el cajón de los olvidos. Milagrosamente, aún sigue abierto.


En esta década he intentado, sobre todo, ser honesto conmigo mismo e incluir aquellas noticias que consideraba interesantes, tanto a nivel social como personal. He querido mantener un carácter constructivo, en cierta manera optimista, aún sabiendo que quizás nadie las leyera. Lamentablemente, no siempre lo he conseguido.

Actualmente permanecen más de un centenar de entradas visibles, aunque han sido muchas las eliminadas al perder su interés o quedarse anticuadas. De todos modos, existen otras ocultas, en forma de borrador, a la espera de ser terminadas y publicadas algún día.

Seguramente, al igual que la historia se repite, algunos de mis post vuelven a estar de moda; de ahí que algunos entradas sean recurrentes. En ocasiones me gusta actualizar la información e incluir nuevos comentarios vistos desde la perspectiva del paso del tiempo. Otras veces, simplemente, me apetece rememorarlas.

A pesar de que el blog ha permanecido cerrado en múltiples ocasiones, casi siempre por motivos personales (estudios, trabajo o, simplemente, obligaciones familiares), siempre he estado a la espera de noticias que avivasen la necesidad de expresar mis opiniones. Y así ha sido, siempre he encontrado una buena excusa para continuar alimentándolo.

Habréis notado que en los últimos tiempos ha dado un giro hacia contenidos relacionados con el cine y la literatura, incluyendo diversas reseñas sobre libros, críticas de películas e, incluso, algún que otro relato breve. De todas formas, no temáis, pronto llegarán otras entradas de lo más variopinto.

Por último, no quisiera despedirme sin dar las gracias a todos; a quienes habitualmente entráis en el blog por vuestra constancia y a los que habéis llegado por casualidad, os invito a volver cuando queráis, quizás la próxima vez haya algo que os interese.


De todos modos... ¡Gracias por vuestra visita!

viernes, 7 de agosto de 2020

[ 2' 40'' ] Cadena de favores - Serie Maine (VIII)




Dawson, ¿Recuerda que me debe una?


- Sí, claro, jefe... ¿A quién hay que romperle las piernas?

<<<<<>>>>>

A pesar de todo lo que pudiera parecer, desde hace dos décadas, los índices de delincuencia en Bangor siguen una curva descendente. Está claro que la corrupción del Departamento de Policía no se refleja en las estadísticas oficiales. Aunque los métodos utilizados por el sheriff son poco ortodoxos, nadie duda de que es altamente eficaz controlando su ciudad.

A primera hora de la mañana, un aviso del agente James Dawson informó sobre un extraño incidente en la mansión de un reconocido abogado de la ciudad.

En esta ocasión, la comitiva formada por el coche patrulla y el equipo forense, iba precedido por el todoterreno particular del sheriff. Todos ellos atravesaron las tranquilas calles del centro de la ciudad sin apenas llamar la atención. Si querían realizar su trabajo eficientemente debían llegar antes de que los medios de comunicación emitieran las imágenes en los informativos de la mañana.

<<<<<>>>>>

La primera vez que empuñó un arma apenas tenía siete años y, desde entonces, no había dejado de matar. Primero fueron lagartijas y pequeños pájaros, a continuación jabalíes y ciervos, más tarde, varias misiones en la Guerra del Golfo y ahora acababa de disparar contra un hombre blanco en su propia casa.

- ¡Qué coño ha pasado! ¡A ver cómo explico esto! - se dijo Dawson, con la pistola, aún humeante, en sus manos.

Al ver el estado del cuerpo que se encontraba a sus pies, se dio cuenta de que no lo solucionaría sin pedir ayuda.

Cuando el sheriff llegó a la mansión, no pudo reprimir su enfado. - ¡Joder, Dawson... Se trataba de un pequeño susto, no de vaciar el cargador!

Como en ocasiones anteriores, el Departamento de Asuntos Internos abriría una investigación que finalizaría, como mucho, en una amonestación administrativa y uno o dos meses sin sueldo. En su defensa, declararía que el joven abogado le atacó, sin motivo aparente, tras abrirle la puerta.

Aún, así, no podía cometer ningún error o su carrera como agente de la ley sería historia. De todos modos, a James Dawson no le importaban las sanciones sino la palmadita de aprobación que recibiría de su jefe y amigo, el sheriff Raymon Stalker.

No era el primer trabajo de este tipo que realizaba. Ya había roto brazos, partido piernas e incluso asesinado por encargo antes, pero, en esta ocasión, reconocía que se le había ido de las manos.
Una vez más, Dawson habló con el supervisor del Dpto. de Recogida de Muestras y dijo eso que tanto odiaba, "Hoy por mí, mañana por ti". Una hora más tarde, entre las pruebas ya se encontraba un cuchillo de grandes proporciones, una bolsita de polvo blanco y una listado de traficantes de poca monta.

Estas falsas evidencias permitían desviar la atención sobre el verdadero motivo de la muerte del abogado y, así,  crear una nueva línea de investigación ficticia.

El hecho de que el fallecido fuera un hombre blanco, de rasgos caucásicos, evitó que la expresión "brutalidad racista" apareciera en la portada de los diarios y, con ello, los habituales disturbios en las ciudades del país.

Oportunamente, el informe de la autopsia también confirmó la versión inicial de que el joven se encontraba bajo los efectos de las drogas en el momento de su muerte. Ahora James le debía otro favor más al forense.

Y ya por último, un fallo en la cadena de custodia de pruebas facilitó la desaparición de unas fotos escandalosas entre la exmujer del sheriff y el joven fallecido.

<<<<<>>>>>

- ¡Ray, cariño, te dije que le rompieses las piernas, no que le mataras!

- Pero, ¿por qué?

- No podía permitir que el muy cabrón me dejara por una jovencita - dijo Madison, mientras se subía en el Mercedes SLK que un día perteneció al abogado.

- ¡Me debes una, Maddie! - exclamó el sheriff, esbozando una sonrisa de complicidad.

<<<<<>>>>>

Tras veinte años de matrimonio, dos hijos y un divorcio, Raymon y Madison nunca han dejado de tener sus encuentros amorosos. A pesar de todo, aún confían el uno en el otro y, por supuesto, no dudan en pedirse toda clase de favores.

Esteban Rebollos (Agosto, 2020)





Volver al "Índice de relatos".

Volver a la "Página principal".

sábado, 25 de julio de 2020

¿Qué leer cuando no sabes qué leer?


En ocasiones he visto muchas solicitudes del tipo "no sé qué leer, ¿qué me recomiendas?".

Y yo te preguntaría:
¿Qué tipo de lectura te interesa?
¿Qué edad tienes?
¿Qué quieres aprender?

Entre otras muchas opciones, podría recomendarte una novela negra, romántica, policiaca, de suspense, de misterio, erótica, poesía, histórica o, algo distinto como un texto científico, religioso, un libro de autoayuda, un prospecto de un medicamento o, incluso, un manual de una aspiradora.

Si tienes dudas, lo mejor es que leas todo lo que caiga en tus manos. Con el tiempo descubrirás lo que más te interesa, lo que más te emociona o lo que te aburre y no eres capaz de terminar por más que lo intentes.

A estas alturas, confieso que he leído algunos libros sólo porque el autor había ganado muchos premios, por una portada llamativa, por ser un "best-seller" o, incluso, por un título explosivo, pero reconozco que la mayoría han sido por la recomendación de algún buen amigo, que conoce mis gustos.

Últimamente suelo leer a escritores noveles, poco conocidos, con ideas nuevas. Mi teoría es: "Si una gran editorial apuesta por ellos, al menos, serán interesantes".

Si has llegado hasta aquí, te agradezco que te interese mi opinión. Seguramente seas un buen lector y tengas claro tus gustos literarios.

Mi consejo es que leas y disfrutes ...y, si cuando acabas un libro te quedas con las ganas de leer más, es que lo estás haciendo perfectamente.

Por cierto, en estos tiempos que estamos viviendo, leed y cuidaos



domingo, 27 de octubre de 2019

El lugar donde me gustaría estar...




Seguro que tienes un lugar que te regala paz, que se convierte en ese "refugio" donde te sientes a salvo, aunque la vida te quiera robar la calma...

Seguro que tienes un libro, o incluso un relato corto, que mientras lo lees, piensas, "no se da cuenta pero lo ha hecho para mí, si yo supiera, también hubiera escrito lo mismo"...

Probablemente, esa misma sensación también la sientes con algunas personas. Sí, esas que aunque solo sonrían para ti, te salvan de unas cuantas lágrimas y, de repente, son capaces de contagiarte su alegría... esas, que te ayudan sin pedirte nada a cambio, esas que les fluye la letra pero, sobre todo, esas que convencen con sus actos.

Esas que son como una cascada y te llenan de emociones...

Pues si eso te ocurre, quédate cerca...
Ese lugar y esas personas, te hacen bien.


(Palabras de Lau Alonso Pérez)

viernes, 15 de marzo de 2019

Confieso que te he sido infiel


Desde hace unos meses, miro a otras, paso el tiempo con ellas, pero créeme, sigo pensando en ti. No es tu culpa, ni mis gustos han cambiado, ni tampoco quiero hacerte daño.  Quizás, ahora, necesite probar nuevas experiencias.

Siento reconocer que te he sido infiel y no creas que intento justificarme pero las circunstancias que nos rodean han facilitado este desliz.

Han sido muchas y, sinceramente, no recuerdo todos sus nombres, ni tampoco recuerdo dónde las conocí.

Cada noche te miro, tan cerca de mí, esperando obtener mi atención y, poco antes de dormir, prometo que mañana será distinto, que encontraré tiempo para estar contigo.

Perdóname, desde hace meses no hago otra cosa que ver series.

Te he sido infiel con "Peaky blinders", "Mindhunter", "True detective", "Breaking bad", "Luther", "Broadchurch", "La casa de papel", "El puente" y un largo etcétera. 

Si me lo permites volveré a ti para tenerte en mis manos, pasar tus hojas, leer tus capítulos, en fin, vivir lo que tu vives y sentir lo que tu sientes. 

Mañana será distinto, lo prometo.

Esteban Rebollos (Marzo, 2019)



<<<<< >>>>>

Algunas series vistas (por orden alfabético ...para no perderse) - Actualización Diciembre 2023

- 1883

- 1923

- Atrapados

- Black mirror

- Breaking bad

- Blacklist

- Broadchurch

- Chernobyl

- Cobra Kai

- Collateral

- Cómo defender a un asesino

- Creedme

- Doctor Foster

- El abogado del Lincoln

- El alienista

- Elementary

- El cuento de la criada

- El embarcadero

- El hombre en el castillo

- Élite

- El juego del calamar

- El puente

- El marginal

- Gambito de Dama

- Ghost wars

- Hanna

- Happy valley

- Hermanos de sangre

- Homeland

- Jack Ryan

- Killing Eve

- La casa de papel

- La mantis

- La víctima número 8

- Lupin

- Luther

- Making a murderer

- Manhunt: Unabomber

- Manifest

- Mar de plástico

- Mare od Easttown

- Marginal

- Mindhunter

- Mr. Mercedes

- Mr. Robot

- Ozark

- Paranoic

- Peaky blinders

- Poker face

- ¿Quién es Anna?

- River

- Sense 8

- Sherlock

- Sucesor designado

- Stranger Things

- Taboo

- The Bletchley circle

- The end of the f***ing world

- The Frankenstein chronicles

- The old man

- The rookie

- The sinner

- True detective

- Tulsa king

- Vikingos

- Westworld

- Yelowstone

- You

- Zona fronteriza


viernes, 18 de mayo de 2018

Susana Rodríguez Lezaun




Serendipia: Descubrimiento o hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental o casual, principalmente, cuando se está buscando una cosa distinta.


<<<<<>>>>>


A veces, sin buscarla, la fortuna se cruza en tu camino. Desde hace algunos años, cansado de leer mediocres "best-sellers" de escritores archiconocidos decidí dar un cambio a mis hábitos de lectura, dar una oportunidad a autores noveles o cuyos nombres no destacan por cuestiones de "marketing" pero cuyos argumentos triunfan por sí mismos. Así descubrí interesantes autores como Joël Dicker (La verdad sobre el caso Harry Quebert), Shannon Kirk (El método 15/33), Karin Slaughter (Flóres cortadas), Robert Bryndza (Te veré bajo el hielo) o Manel Loureiro (El último pasajero), por nombrar sólo algunos pocos.

Un buen día decidí buscar una novela por su argumento en vez de por su título o autor; con la ayuda de Google, mi búsqueda se centró los términos "Asesino en serie en el Camino de Santiago" y, como resultado, obtuve múltiples reseñas sobre el primer libro de la autora que hoy os quiero presentar:
Susana Rodríguez Lezaun, periodista, escritora y actual directora del festival "Pamplona Negra" (un "alter ego" de nuestra "Semana Negra" de Gijón), creadora de una saga cuyos protagonistas son Irene Ochoa, una mujer maltratada y el inspector David Vázquez, encargado de investigar, entre otros casos, la muerte "accidental" del marido de Irene.

La saga consta actualmente de tres libros: "Sin retorno" (2015), "Deudas del frío" (2017) y, el recientemente publicado, "Te veré esta noche" (2018). Hablo de saga y no de trilogía, ya que me consta que el cuarto se está "fraguando" en la mente de la escritora. Aunque cada uno de los libros desarrolla un caso policial en donde el inspector Vázquez y su equipo son los encargados de resolverlo, existe una línea argumental basada en la tormentosa relación entre Irene y David.

Tras este post, creo que no es necesario indicar que os recomiendo cada uno de los libros anteriormente mencionados, ahora bien, aunque se pueden leer todos ellos de forma independiente, soy partidario de seguir el orden cronológico para no perder ningún detalle.

¡Zorionak, Susana!



Título: "Te veré esta noche"
Autora: Susana Rodríguez Lezaun
Editorial: DeBolsillo
ISBN: 9788466343657
Nº de páginas: 413


Si has llegado hasta aquí, quizás sea porque has encontrado algo interesante que leer. Si quieres ver alguno de mis otros comentarios o relatos breves puedes acceder a la página principal desde este enlace "El Viento del Norte".
Te invito a volver cuando quieras para mostrarte las próximas entradas que escriba.
¡Gracias por tu visita!

miércoles, 27 de diciembre de 2017

La novela negra no entiende de fronteras






Casi todas mis lecturas de este 2017 tienen un denominador común: bellos paisajes, alterados por asesinatos, secuestros y misteriosas desapariciones.

A principios de año preparé mis maletas y partí en busca de los culpables de tanta inquietud. Comencé deambulando por las calles de mi tranquilo Gijón, después recorrí las orillas del río Baztán, me adentré en la siempre peligrosa Nueva York, crucé los inhóspitos parajes de Suecia, caminé descalzo sobre lagos congelados en Londres y permanecí escondido tres días en un frondoso bosque de Queensland, aún así, llegué a tiempo de embarcar en un misterioso crucero de lujo y quedar atrapado en una terrible tormenta en la cordillera alpina del Tirol.

Por supuesto, cada día sigo viajando y descubriendo nuevos paisajes; aún son muchos los destinos por visitar y muchos los kilómetros por recorrer.
Eso sí, todo ello ...sin salir de casa.

¡La lectura es la forma más entretenida de viajar!

LECTURAS 2017

- El día que se perdió la cordura (Javier Castillo)
- Falcó (Arturo Pérez-Reverte)
- Deudas del frío (Susana Rodríguez Lezaun)
- Sin retorno (Susana Rodríguez Lezaun)
- Mi nombre es penumbra (Pablo Barrera)
- El editor indiscreto (F. Bellart)
- El libro de los espejos (E. O. Chirovici)
- El experimento (Sebastian Fitzek)
- El lector (Bernhard Schlink)
- La vidente (Lars Kepler)
- Mr. Mercedes (Stephen King)
- El último susurro (Gema Tacón)
- La sustancia del mal (Luca D'Andrea) 
- La cacería (J.M. Peace)
- La chica en la niebla (Donato Carrisi)
- Arrancada (Karin Slaughter)
- Flores cortadas (Karin Slaughter)
- La matanza de los gitanos (Ken Bruen)
- Maderos (Ken Bruen)
- Headhunters (Jo Nesbo)
- Te veré bajo el hielo (Robert Bryndza)
- El contrato (Lars Kepler)
- Juan Salvador Gaviota (Richard Bach)
- Terapia (Sebastian Fitzek)
- El pasajero 23 (Sebastian Fitzek)
- En la mente del hipnotista (Lars Kepler)
- El hipnotista (Lars Kepler)
- Deja en paz al diablo (John Verdon)
- Ofrenda a la tormenta (Dolores Redondo)
- Tinta, una muerte inexplicable (Carlota Suárez García)

jueves, 22 de junio de 2017

Ayer lo empecé, ...hoy lo terminé





Últimamente he decidido adentrarme en la lectura de autores poco conocidos o noveles, salirme un poco del típico "best seller" que suelo leer y experimentar con lecturas de otros autores no tan consagrados como, por ejemplo, Sebastian Fitzek, Lars Kepler o Donato Carrisi.
En mi búsqueda de novelas para leer este verano, he descubierto "Te veré bajo el hielo" ("The Girl in the Ice") del autor británico Robert Bryndza (1979) que acaba de publicar en España su primera novela negra. Sólo decir que la he leído en menos de siete horas, me ha enganchado desde el principio y, sin tener una trama con muchos altibajos, ha sabido mantenerme en vilo todo el tiempo.

El descubrimiento del cadáver de un chica bajo una gruesa capa de hielo en un parque en el sur de Londres, una detective con sus propios demonios personales y un asesino en serie son excelentes ingredientes para prever una trama llena de intriga y emociones.

En su página web, Robert Bryndza nos anuncia sus próximas novelas "Una sombra en la oscuridad" ("The Night Stalker"), "Aguas oscuras" ("Dark Water"), "Last Breath" y "Cold Blood" que completan la serie de la detective "Erika Foster".

¡Ya estoy deseando leerlas!


Título: "Te veré bajo el hielo"
Autor: Robert Bryndza
Editorial: Roca Editorial de Libros
ISBN: 9788416700530
Nº de páginas: 402


Si has llegado hasta aquí, quizás sea porque has encontrado algo interesante que leer. Si quieres ver alguno de mis otros comentarios o relatos breves puedes acceder a la página principal desde este enlace "El Viento del Norte".
Te invito a volver cuando quieras para mostrarte las próximas entradas que escriba.
¡Gracias por tu visita!

lunes, 12 de junio de 2017

El Cementerio de los Libros Olvidados





¿Sabéis donde se encuentra el verdadero "cementerio de los libros olvidados"?
Os lo digo yo... en el puto contenedor de los cartones.
Conseguir un final digno a una parte de la biblioteca que perteneció a mi padre ha sido tarea imposible. He intentado regalar libros por internet, donar colecciones de biografías y enciclopedias a institutos de enseñanza, he hablado con centros benéficos con la intención de entregarles cientos de novelas para que las vendiesen en el rastrillo de los domingos y, a excepción de algunos amigos que han sabido apreciar un regalo, ha sido tarea imposible darles un digno final.
La semana pasada, tras realizar una criba exhaustiva, decidí llenar los asientos traseros y el maletero de mi coche con todos aquellos libros descartados; unos cuatrocientos libros cuyo destino fue un "punto de reciclaje" de los múltiples que se encuentran esparcidos por mi ciudad.
Mientras lanzaba con rabia los libros a un enorme contenedor repleto de cartones para embalar electrodomésticos, me debatía entre el dolor por no poder darles una segunda oportunidad y comprender que ahora todos ellos apenas ocuparían espacio en mi e-reader.
Así, pasaron por mis manos infinidad de escritores clásicos, decenas de volúmenes de la "Biblioteca Básica Salvat", algunos "Premios Planeta", varios de la "Colección Austral", junto con libros de informática, bricolaje, contabilidad, cocina y un largo etcétera de materias variopintas. De todos modos, autores consagrados y éxitos efímeros han tenido el mismo final, el vertedero.
Quien, por cualquier motivo, haya tenido que desprenderse de sus libros, sabrá de lo que hablo, comprenderá el dolor y la rabia que ahora siento.


- ¡Cuántos libros! ¿Los has leído todos?
- Yo no, pero, sí, hay alguien que los ha leído todos.

<<<<<>>>>>

Tres años después la historia se repite. Esta vez no han sido libros sino un piano de pared que perteneció a mi abuela. Nuevamente, ha sido imposible regalarlo y acabó destrozado en un "punto de reciclaje", eso sí, no en el puto contenedor de los cartones sino en el puto contenedor de las maderas.